
La Mercedes-Benz 220 SE Coupé W111 es uno de los modelos más icónicos jamás producidos por la marca. Presentada a comienzos de los años 60, esta coupé sin parantes fue concebida como una pieza de alta costura automotriz, firmada por Paul Bracq, el diseñador responsable de algunas de las siluetas más refinadas de Mercedes-Benz. Su diseño fluido, equilibrado y atemporal marcó una era en la que el lujo no necesitaba exageraciones: hablaba en voz baja, con proporciones perfectas y detalles impecables.

Entre 1961 y 1965 se produjeron aproximadamente 14.000 unidades de las coupés W111, lo que ya en su época las convertía en vehículos exclusivos. En Argentina ingresaron muy pocas, siempre destinadas a un público muy selecto, y hoy encontrar una W111 Coupé es un lindo acontecimiento dentro del mundo de los clásicos. Es un modelo que combina elegancia, ingeniería y presencia escénica como muy pocos autos de su tiempo. Era del calibre de su contemporánea 300 SL convertible, pero la versión con lugar para 4 pasajeros.





Este ejemplar es un Mercedes-Benz 220SE Coupé W111 del año 1963, de origen alemán, con transmisión manual y motorización seis cilindros en línea alimentada originalmente por inyección mecánica. El kilometraje real es desconocido —como ocurre con la gran mayoría de los clásicos de esta época—, pero el vehículo se presenta como un proyecto plenamente funcional, con mucho trabajo y una inversión significativa ya realizada.








En el interior se realizaron mejoras importantes respetando el espíritu original del modelo: torpedo y bandeja trasera retapizados a nuevo, alfombras interiores recientemente colocadas en el tono correcto de fábrica y un sistema de audio premium Focal con Bluetooth, completamente discreto y oculto, que eleva la experiencia de uso sin romper la estética clásica. Son mejoras pensadas para disfrutar el auto en el mundo real.









A nivel mecánico, este W111 fue actualizado para ganar confiabilidad y practicidad. Incorpora inyección electrónica programable, alternador moderno y electroventilador, además de la reubicación de la batería al baúl para una mejor distribución de peso. Estas modificaciones no buscan transformar al auto, sino hacerlo más usable, predecible y amigable en el día a día, sin perder su carácter original.









El vehículo no presenta óxido estructural en ninguna zona del casco, un punto clave en este tipo de autos. Fue repintado en algún momento de su vida y hoy muestra algunos detalles estéticos de pintura a mejorar —o no— según el criterio del próximo propietario. El esquema bicolor (blanco con contrastes en negro) realza aún más las líneas del diseño original y su presencia elegante.









Como todo proyecto honesto, hay aspectos a revisar: el medidor de combustible funciona de manera errática y el servofreno instalado no es original y requiere ser mejorado; frena correctamente, aunque el pedal se siente duro. Son puntos conocidos, claros y abordables, que no comprometen la usabilidad ni la estructura del vehículo, y que dejan margen para llevar el auto a un nivel superior.





Este Mercedes-Benz 220 SE Coupé W111 representa una oportunidad excepcional: una de las coupés más elegantes jamás fabricadas, con una base muy sólida, mucho trabajo ya realizado y un enorme potencial por delante. Puede disfrutarse tal como está o continuar su puesta a punto hacia un estándar aún más alto. La documentación está completa y lista para transferir. No es solo un clásico: es una pieza de historia viva de Mercedes-Benz, esperando a su próximo custodio.








