

El Mercedes-Benz 190E (código de chasis W201) ocupa un lugar fundamental dentro de la historia moderna de la marca. Presentado en 1982, fue el primer sedán compacto desarrollado por Mercedes-Benz, diseñado para atraer a un público más amplio sin resignar los estándares de ingeniería de la casa alemana. Conocido popularmente como “Baby Benz”, el W201 se destacó por su altísima calidad de construcción, su avanzada suspensión trasera multilink —una solución que luego sería adoptada en modelos superiores— y una durabilidad que rápidamente le dio reputación de indestructible. A lo largo de su producción, entre 1982 y 1993, se fabricaron aproximadamente 1,9 millones de unidades, convirtiéndose en uno de los pilares comerciales de Mercedes durante esa década.




Además de su importancia comercial, el 190E también dejó su huella en el mundo del automovilismo. Versiones especialmente preparadas del modelo dieron origen a variantes legendarias como el 190E 2.3-16 y el 2.5-16, desarrollados con la colaboración de Cosworth y protagonistas en campeonatos como el DTM alemán. Más allá de esas versiones deportivas, las variantes convencionales como el 190E 2.3 se destacaron por su equilibrio entre prestaciones, refinamiento y confiabilidad mecánica.











La unidad que salió a subasta sin reserva en Motordil Subastas corresponde a un Mercedes-Benz 190E 2.3 del año 1985, de origen alemán, pintada en color gris antracita y ubicada en Béccar, Provincia de Buenos Aires. Según lo informado por el vendedor, cuenta con aproximadamente 170.000 millas y habría ingresado a la Argentina en 1993 proveniente de Estados Unidos. El actual propietario declara haberlo adquirido en 2018, momento en el cual el vehículo habría estado aproximadamente un año sin uso, aunque manteniendo buenas condiciones de funcionamiento.










De acuerdo a lo declarado, se trata de una unidad correspondiente a la primera serie del modelo, identificable por sus molduras laterales finas. También se menciona que el vehículo cuenta con la configuración de equipamiento completa para el mercado estadounidense, incluyendo butacas delanteras eléctricas, techo corredizo, climatizador automático, sistema ABS, cierre centralizado y dirección asistida.










En cuanto al mantenimiento, el vendedor informa contar con registros completos desde 2018 hasta la actualidad. Según lo declarado, recientemente se ha realizado un service integral de la caja automática, incluyendo cambio de fluidos, filtros y el servicio del convertidor de par, además del reemplazo de la bomba de agua. El propietario indica que el resto de los trabajos realizados se encuentran detallados en una planilla de mantenimiento con fechas y kilometraje.








Respecto al estado estético, se menciona que el vehículo habría recibido repintadas parciales en algunos paneles en algún momento del pasado de manera profesional. También se informa que el estado cosmético general es bueno, aunque con detalles acordes a la edad y uso del vehículo. Según lo declarado, el auto se encuentra mayormente libre de óxido, presentando únicamente un pequeño punto en el zócalo trasero derecho.








En términos de originalidad, el vendedor indica que el vehículo se mantiene prácticamente de serie. La única modificación mencionada sería el reemplazo de las ópticas delanteras por unidades de especificación europea (euro spec). También se informa que cuenta con su rueda de auxilio original en buen estado, junto con la calcomanía de fábrica correspondiente a la presión y rotación de neumáticos.





A nivel equipamiento adicional, el vehículo contaría con aire acondicionado automático, control crucero, radio AM/FM y reproductor MP3, además de un estéreo con Bluetooth instalado actualmente. Según lo informado, el propietario también entregaría la radio original del vehículo. Se menciona además que conserva su manual original y que la documentación se encuentra completa, incluyendo título, cédula verde y formulario 08 certificado, todo listo para ser transferido.






En cuanto al funcionamiento general, el vendedor declara que el vehículo opera correctamente en términos mecánicos y electrónicos. Señala, no obstante, algunos detalles a considerar: el control de velocidad crucero funcionaría aunque de forma ocasionalmente irregular, los giros no vuelven automáticamente tras girar el volante y el parabrisas presenta una rajadura. Según lo informado, este último no habría sido reemplazado ya que se trataría del parabrisas original, que aún conservaría las calcomanías de fábrica.


En conclusión, este Mercedes-Benz 190E 2.3 de 1985 representa una interesante oportunidad de acceder a uno de los sedanes compactos más emblemáticos de Mercedes-Benz. Con su mecánica robusta, un historial de mantenimiento documentado en los últimos años y una configuración de equipamiento completa para su época, se trata de un ejemplar que mantiene vivo el espíritu del “Baby Benz”, un modelo que marcó una era dentro de la ingeniería alemana.








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