

La primera generación de la Toyota Hilux Surf —también conocida en muchos mercados como 4Runner— nació en 1984 como una respuesta directa al auge de los vehículos recreativos ligeros: camionetas confiables, versátiles y capaces de llevarte a la playa, a la montaña o a cualquier camino de tierra sin esfuerzo. Rápidamente se volvieron un ícono global: eran cómodas, prácticas, casi indestructibles y perfectas para surfistas, pescadores, familias aventureras o quien simplemente quisiera un vehículo noble para usar en cualquier terreno. Esta Toyota Hilux Surf 1986 que presentamos hoy en Motordil Subastas mantiene intacto ese espíritu. Fabricada en Japón e importada a la Argentina desde Holanda en el 2003, con un estado general destacadísimo y una restauración profunda realizada en Argentina, se ofrece lista para que su próximo dueño se lleve una de las pick-ups más queridas del mundo, en condiciones realmente difíciles de encontrar.



Fabricada por Toyota Japón en 1986, esta Toyota Hilux Surf fue importada desde Holanda y nacionalizada en Argentina en 2003. Durante sus primeros años en el país tuvo muy poco uso, conservándose en muy buen estado general. Según consta en el informe histórico de dominio, pasó por solo cuatro dueños. Uno de ellos la adquirió en excelentes condiciones y decidió iniciar un proceso de restauración total, encarado de forma minuciosa. Desde entonces su mantenimiento fue siempre óptimo, y hoy se presenta como una unidad completamente funcional, prolija, confiable y fiel al carácter indestructible de las Hilux de los años 80.



La camioneta fue prácticamente desarmada y restaurada por completo. Su cuerpo mecánico permanece 100% original de fábrica: motor Toyota 3Y 2.0 de 4 cilindros junto a la caja automática AT4, combinación conocida por su sobriedad y confiabilidad. Se colocaron cuatro neumáticos nuevos BFGoodrich sobre las llantas originales y se instalaron mejoras funcionales, como un Softopper original americano. Sumado a esto, se incluye la cúpula rígida original (Hard Top), un elemento muy difícil de encontrar y especialmente valorado en esta generación. También se le realizó un servicio completo al aire acondicionado, con reemplazo de compresor y condensador, y se instaló una nueva perilla on/off en reemplazo de la original.






Dentro del proceso de restauración, la camioneta recibió un trabajo de pintura completo. Los paneles presentan un nivel de prolijidad destacable, sin signos de reparaciones improvisadas ni empates visibles. La carrocería está sana y sólida, y lo más importante: no tiene óxido en ningún lugar, ni estructural ni superficial. Todos los detalles estéticos mínimos que puedan apreciarse están correctamente documentados en la galería de fotos.






El interior refleja el nivel de cuidado general de la camioneta. Conserva la esencia ochentosa de la Hilux Surf: instrumental simple, comandos lógicos, plásticos robustos, y el nivel de diseño que la convirtió en una favorita para aventuras al aire libre. Los tapizados, paneles, alfombras y comandos se encuentran en muy buen estado. La climatización funciona correctamente, con el sistema de aire acondicionado recién intervenido, y todos los elementos operan tal como corresponde. La camioneta se entrega con dos llaves originales.









El último servicio fue realizado este año e incluyó reemplazo de aceite, filtros y una revisión completa del conjunto mecánico para descartar cualquier inconveniente potencial. Se cambiaron también las pastillas de freno delanteras. La camioneta se encuentra en perfecto funcionamiento, sin fallas, sin ruidos extraños, sin fugas y sin advertencias. Se entrega al comprador la factura detallada de los trabajos realizados. Además, cuenta con registros de mantenimiento y archivos del dueño anterior.

Las primeras Toyota Hilux Surf son cada vez más difíciles de encontrar en estado original, sin óxido, restauradas a fondo y listas para usar. Este ejemplar reúne todos esos atributos y suma una combinación perfecta entre estética clásica, confiabilidad mecánica y un nivel de cuidado pocas veces visto. Con su Hard Top original, Softopper americano, neumáticos nuevos, mecánica probada y documentación impecable, esta Hilux Surf 1986 es una oportunidad excepcional para cualquier entusiasta de la marca o coleccionista de vehículos japoneses clásicos. Se encuentra con toda su documentación al día lista para ser transferida a su próximo dueño, quien se llevará una pieza icónica del off-road global, lista para disfrutar desde el primer día.







