
La Ford Sierra fue uno de los modelos más disruptivos que produjo Ford en los años 80. Lanzada como una propuesta moderna, aerodinámica y claramente adelantada a su tiempo, rompió con las líneas tradicionales de la marca y marcó un punto de inflexión en el diseño de vehículos familiares y ejecutivos. En Argentina, la Sierra tuvo una presencia mucho más limitada que en Europa, lo que hoy la convierte en una rareza, especialmente en versiones especiales y de producción prácticamente inexistente.
Esta unidad en particular es, sencillamente, única. Se trata de una Ford Sierra Ghia XR4 Rural, fabricada en 1987 y armada en Argentina bajo un pedido muy específico de un ejecutivo de Ford durante los años 80. A diferencia de cualquier Sierra de producción regular, esta rural combina el nivel de equipamiento Ghia con la mecánica XR4, transmisión automática y un techo panorámico, una configuración que no figuró en catálogos ni listas oficiales y que la transforma en una pieza irrepetible dentro de la historia de la marca en el país.



Desde el punto de vista mecánico y funcional, el vehículo se presenta en un estado excepcional. Con apenas 89.000 kilómetros recorridos, conserva un funcionamiento pleno en todos sus sistemas. El último servicio fue realizado hace seis meses, incluyendo cambio de filtros, aceite de motor y aceite de caja automática. Todo opera correctamente, sin ruidos, fallas ni comportamientos anómalos, reflejando un mantenimiento riguroso y sostenido a lo largo de su vida.









El interior refuerza su condición de auto de colección. Las superficies, tapizados y comandos se encuentran en un estado notable, coherente con su bajo kilometraje y su uso cuidado. La configuración Ghia aporta un nivel de confort y terminaciones superiores, mientras que el conjunto general transmite la sensación de estar frente a un vehículo preservado más que simplemente usado.






En términos de originalidad, esta Sierra se mantiene completamente de serie, sin modificaciones ni alteraciones respecto de su configuración original. No presenta óxido en ningún sector, algo particularmente destacable en un vehículo de esta época. Además, cuenta con registros de mantenimiento totalmente completos, un diferencial clave para cualquier coleccionista que valore trazabilidad y cuidado documentado.









La documentación se encuentra íntegramente al día y lista para ser transferida a su próximo titular, lo que facilita una operación inmediata y sin pendientes. Dada su historia, su configuración irrepetible y su estado general, es difícil encontrar un antecedente comparable en el mercado local.

Esta Ford Sierra Ghia XR4 Rural no es solo un vehículo raro: es una pieza única dentro de la historia de Ford Argentina. Un auto concebido fuera de los moldes habituales, pedido a medida, preservado con criterio y hoy ofrecido como una verdadera oportunidad para quien busque algo que, literalmente, no se repite. Un ejemplar de colección, listo para ser disfrutado y custodiado como lo que es.








