
Este Honda CRX Del Sol 1990 es un ejemplar completamente restaurado en su mecánica y estética, con un motor hecho íntegramente a nuevo utilizando repuestos originales Honda y un trabajo de pintura total en color Blanco Nacarado (Mineral White) que realza sus líneas sin alterar su esencia. El estado general es prácticamente el de un auto recién concluido, tanto por el nivel del trabajo realizado como por el bajo uso posterior a la restauración, con apenas unos 600 km recorridos desde entonces. Cuenta con título y cédula al día, listo para ser transferido.


La carrocería fue intervenida en su totalidad, incluyendo chapa, correcciones, ajustes y un repintado completo en Mineral White. La terminación es pareja en todo el vehículo y no presenta óxido en ningún sector. La capota rígida (tipo targa) desmontable se encuentra en muy buen estado y mantiene el atractivo clásico del diseño original del CRX del Sol.



Durante la restauración se aprovechó para renovar el interior, incorporando asientos tapizados en cuero, además de volante y pomo de palanca en el mismo material, manteniendo una línea estética coherente con el exterior blanco perlado. El stéreo Sony con Bluetooth está instalado y funcionando, aunque ocasionalmente puede presentar fallas para emparejar con algunos celulares. El resto del habitáculo conserva la esencia y la configuración original del modelo, con instrumental, tablero y comandos en perfecto funcionamiento.



Mecánicamente, este CRX del Sol fue armado prácticamente desde cero. El motor se rectificó por completo y luego se reensambló utilizando repuestos originales Honda adquiridos en Gente del Sol (Warnes 620). Tras finalizar el armado se realizó un service completo y el auto se ha utilizado muy poco desde entonces. A nivel dinámico, el dueño actual optó por instalar un kit de altura que baja algunos centímetros la suspensión respecto a la configuración original, logrando una postura más deportiva sin comprometer el uso cotidiano. Posee llanta de auxilio, pero sin su cubierta.



El auto funciona correctamente y transmite una sensación muy similar a la de un CRX Del Sol salido de fábrica, con una solidez general difícil de encontrar en otros ejemplares del modelo. A pesar de su excelente estado, es importante mencionar que no posee antena de radio —algo que no impide su uso cotidiano— y que ocasionalmente puede humear al encender, un comportamiento que se atribuye a la falta de uso desde que se completó la restauración.


El actual propietario es el quinto dueño del auto y se dispone del informe de dominio para quien lo solicite. No se cuenta con demasiada información previa más allá de lo que figura en dicho informe, pero el vehículo conserva su manual original y está acompañado por documentación al día. Además, existen fotos del proceso de restauración del cual surgió el estado actual del auto.

Restaurar un Honda CRX del Sol a este nivel es poco habitual, sobre todo por la inversión financiera. Con un motor completamente nuevo, interior renovado y mejoras selectivas como la suspensión más baja, este ejemplar ofrece una experiencia de manejo ágil, liviana y emocional, sin pretender ser un auto de colección original, sino un auto targa cuidado, coherente y muy bien ejecutado. Es una propuesta ideal para quien busque un clásico japonés de los ‘90 listo para usar, disfrutar y seguir perfeccionando.







