
La Mercedes-Benz SLK (R170) marcó un punto de inflexión para la marca cuando fue presentada a fines de los años 90s. Fue el primer roadster compacto de Mercedes-Benz con techo rígido retráctil eléctrico, un concepto revolucionario para la época que combinaba la estética y el placer de un cabrio con la practicidad y seguridad de una coupé. Su lanzamiento fue un éxito global y posicionó a la SLK como una alternativa moderna, deportiva y accesible dentro del universo Mercedes.

La versión SLK230 Kompressor fue una de las más buscadas de la gama. Equipaba un motor 2.3 litros de cuatro cilindros con sobrealimentación por compresor volumétrico, una solución técnica muy característica de Mercedes en esos años. Este conjunto ofrecía una entrega de potencia inmediata, buen torque desde bajas vueltas y una conducción ágil y divertida, manteniendo el refinamiento propio de la marca. Su éxito fue tan grande, que a nivel global se produjeron más de 300.000 unidades de la SLK R170 en todas sus variantes, mientras que en Argentina su presencia fue siempre mucho más limitada.



Esta unidad en particular es una Mercedes-Benz SLK 230 Kompressor año 2001, con transmisión manual de seis marchas y 92.200 kilómetros. Se trata de una versión facelift, fácilmente reconocible por los zócalos de carrocería pintados en color carrocería, llantas diamantadas y por incorporar la caja manual de seis relaciones, a diferencia de las versiones pre, que las manuales equipaban cajas de cinco. La combinación de color exterior azul con interior negro es poco vista y muy buscada en este modelo.









Desde el punto de vista mecánico, el motor Kompressor se destaca por su carácter elástico, confiable y por ofrecer prestaciones más que interesantes para un roadster compacto de principios de los 2000. El vehículo se encuentra prácticamente original, con la única modificación de unos espirales Eibach, que mejoran levemente la postura y el comportamiento dinámico sin comprometer el confort ni la esencia del modelo.






El último servicio fue realizado en 2025 en Colcar, concesionario oficial Mercedes-Benz, donde se efectuó el cambio completo de fluidos y un service específico del sistema del techo convertible. Este punto es clave en cualquier SLK, y en este caso el funcionamiento del techo es perfecto, operando de manera suave y precisa, sin ruidos ni demoras.



La carrocería se encuentra libre de óxido en todas sus zonas visibles y estructurales. El paragolpes trasero fue repintado en algún momento, mientras que el resto de la pintura se cree que es la original. Un punto a destacar es el estado del interior: las SLK suelen sufrir un deterioro importante en plásticos, pero esta unidad fue atendida por Rnsky, dejando todo el habitáculo en condiciones excelentes, algo poco habitual y muy valorado.




El vehículo cuenta con registros de mantenimiento muy completos y una historia clara de cuidado durante los últimos cinco años en manos de su actual propietario. No presenta ninguna falla, ni mecánica ni en el sistema de capota. Tiene toda su documentación al día, lista para transferir. Por estado, configuración y mantenimiento, esta SLK230 Kompressor se presenta como una excelente oportunidad para quien busca un roadster Mercedes-Benz moderno, confiable y con una combinación muy atractiva para disfrutar hoy y conservar a futuro.









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