

A comienzos de los 2000, Audi redefinió el concepto de hatchback premium con el A3. La primera generación del Sportback sumó practicidad real sin resignar calidad, tecnología ni comportamiento dinámico, convirtiéndose rápidamente en uno de los compactos más deseados de Europa y también en un referente del segmento en Argentina. Un auto pensado para el día a día, pero con ADN claramente alemán.



El A3 Sportback 2.0 FSI combinó diseño sobrio, interior de alta calidad y motores modernos para su época. No era un hot hatch, pero sí un auto equilibrado, sólido y refinado, con una percepción de calidad muy por encima del promedio. En nuestro mercado hoy se destacan por su relación precio-producto dentro del universo premium usado.









Este ejemplar monta el conocido motor Audi 2.0 FSI aspirado, un motor confiable, elástico y probado, acoplado a una transmisión automática DSG, uno de los grandes diferenciales tecnológicos de Audi en esos años. Con 246.000 km, el conjunto mecánico se encuentra en un estado destacado, funcionando de manera impecable y con un andar sólido, fiel al carácter rutero del modelo.




La mecánica se encuentra en un estado muy bueno, con un service realizado hace aproximadamente 10 meses y cuatro cubiertas nuevas colocadas hace solo dos semanas, un gasto importante ya resuelto para el próximo dueño. El auto arranca, responde y se comporta como debe, siendo perfectamente usable desde el primer día.








El interior conserva su configuración original de fábrica, con tapizados de cuero y sin modificaciones. Presenta un detalle conocido en estos modelos: parpadeo en las pantallas de información del tablero, algo que no afecta el funcionamiento del resto de los instrumentos ni el uso diario del vehículo. Todo lo demás opera con normalidad, manteniendo la lógica y ergonomía típicas de Audi.











Estéticamente, el auto presenta varios detalles propios del uso y del paso del tiempo: detalles varios en paragolpes, guardabarros y en general detalles pequeños alrededor de la carrocería. Sus ópticas delanteras se encuentran algo opacadas. El vehículo fue repintado en algún momento de su vida y no tiene óxido en ninguna parte. Es un auto ideal para usar tal como está, o bien como proyecto para dejar estéticamente a nuevo, con una base mecánica ya resuelta.



No cuenta con registros históricos de mantenimiento, ya que perteneció durante muchos años a un único dueño mayor y estuvo un buen tiempo parado en un garage cubierto. El dueño actual lo puso nuevamente en condiciones, realizó los services necesarios y lo utilizó sin ningún inconveniente durante el último año, confirmando su buen estado general.

Este Audi A3 Sportback 2.0 FSI es una excelente oportunidad de acceso al mundo premium alemán: mecánica sana, DSG funcionando correctamente, cubiertas nuevas y documentación completa, listo para transferir. Un auto honesto, usable y con mucho margen de mejora estética para quien quiera llevarlo al siguiente nivel.







